Necesito el silencio
que la lluvia no llegue
a rozar el suelo,
que se ahogue en la garganta
el rugir del viento
y que tu voz se borre
con cada aliento.
Paloma G.
Necesito el silencio
que la lluvia no llegue
a rozar el suelo,
que se ahogue en la garganta
el rugir del viento
y que tu voz se borre
con cada aliento.
Paloma G.
En todas partes el estreno había tenido lugar en noviembre de 1977, en mi ciudad creo que fue casi en navidades, no estoy muy segura. Sí sé que tenía 14 años y que esa tarde iba con mi amigas a ver una "peli de marcianos" o algo así.
Unas horas después, al salir del cine, mis amigas se fueron a merendar. Yo pagué otra entrada y volví a ver "La Guerra de las Galaxias". Me había enamorado.
Unos días después invité al cine a mi hermano pequeño sólo como excusa para volver a verla. En fin, han pasado 46 años. Aquella niña de catorce, cumplió sesenta hace dos semanas pero viví las últimas escenas de The Mandalorian con los mismos ojos de niña emocionada con los que contemplé el ataque de los cazas estelares a la Estrella de la Muerte. Desde esas navidades del 77 he visto infinidad de veces TODAS las películas, los especiales, los documentales. Las he comprado, las he vuelto a comprar, las he revisionado hasta la saciedad en las plataformas de tv y sigo dando un respingo de alegría cuando anuncian su emisión en la tele "normal". Para mi memoria sigue siendo un acontecimiento. He comprado libros y más libros y he coleccionado todo lo habido y por haber hasta llenar vitrinas enteras de auténticos (para mí) tesoros. ¿Que estas no son cosas para mi edad? ¡Al carallo! Precisamente ESAS COSAS nacieron conmigo, con mi generación. Star Wars nos pertenece a todos los que ese año 1977 teníamos 13, 14, 15 años y quedamos alucinados para siempre con algo nuevo, algo que era tan grande y tan diferente a lo que habíamos visto hasta entonces que no podíamos creerlo. Así que sí, sí es para mi edad. Además, lo que yo digo ¿qué diferencia hay entre el señor con traje que recorre mercadillos buscando sellos o vitolas de puros para su colección y los que vamos con una camiseta de Darth Vader buscando una pieza de Lego que nos falta o un llavero de R2D2? Pues eso...los dos somos unos frikis de manual como cualquier coleccionista, como cualquier apasionado de lo que sea.Y aprovecho para enviar un saludo y un achuchón a otro "warsie" auténtico @carlosacedoartwork , “Que la fuerza esté contigo… siempre”.
De esto hace, nada...poco más de un mes. Finales de marzo. Y seguimos igual de tontos.
No suelo ver El Hormiguero pero me he quedado clavada escuchando a Julia Otero.
Por si acaso la cosa se complica y empieza la III Guerra Mundial, he memorizado "¿Qué haces, imbécil? ¿No ves que soy de los vuestros?" en 143 idiomas y 247 dialectos.
Y, claro, llegaba el buen tiempo (Junio del 2021) y salían los garrulos en manada a abrir sus bocazas.
O sea, yo creo que hay que saber encontrar la poesía incluso en los momentos más sencillos y cotidianos. ¿Qué hay más íntimo y dulce que una conversación entre madre e hijo?
Lección para hoy, 13 de noviembre de 2020 (reedición por motivos obvios):
Esto ocurría el 15 de septiembre. Y yo no sabía si reír o llorar.
En el reportaje, el diario estadounidense asegura que el 80% de las personas más poderosas de EEUU son de raza blanca, pero no las nacidas en España y Portugal
A ver, dejando de lado que, en pleno siglo XXI no hay nada más racista, vomitivo, absurdo, ofensivo, hipócrita, estúpido y perverso que clasificar a las personas por su raza (Y por la pasta que tienen, que ya es heavy ) me pregunto quién ha sido el espabilado que ha llegado a esta conclusión.
Sinceramente, a mí me importa un bledo si tengo sangre judía, árabe, negra, vikinga o de horchata pero cuando me pongo delante del espejo y veo esta piel blanco nuclear, los cientos de pecas, el verde claro de los ojos, el color de mi cabello... Después miro a mi madre, hermana, sobrinos que parecen todos salidos de una excursión al Valhalla y pienso: "caray, tú, ¿a qué, exactamente, le deben llamar ser blanco estos americanos?"
Coñas aparte, hace 90 años en Alemania había un tío con bigote también muy obsesionado con el tema de la pureza de la raza.
Involucionamos!!!
"Yo no soy racista, pero..."
A veces conoces a alguien y lo sabes a primera vista. No hay dudas.
No pienso pedir permiso
para abrirme al mundo.
Mi desnudo es mío, como mi piel
y mis pechos.
Amo y hablo y transito por los años
con la indolencia del calendario mudo.
Y pinto el lienzo de mi mirada libre
con osadía, desde el fondo.
Hasta el fondo.
Tú, que esperas el barro maleable entre
los dedos,
hallas aquí una roca azul con alas
y raíz de madreselva.
Paloma G.
Y llegamos al 9 de junio del 2020. No es que esas últimas semanas no estuviese cabreada, es que me mantenía en prudente silencio.
Era el 13 de abril de 2020 y sí, seguía confinada y alucinando...
Era el 6 de abril del 2020, me tiré 14 días confinada por Covid en mi habitación. Solita. Llevaba ya tres semanas (y una vida) cabreada.
Lo que va quedando
de mí en este oscuro tiempo
de flores marchitas y olvidadas
es el eco del invierno
aquél, y tu mirada.
Paloma G.
No me gusta cuando el día
empieza con música de sirenas;
Vuelve a ser noviembre y los años
no pierden la costumbre
de repetirse y traer de nuevo
el dolor y la sal.
Es tan lunes como cualquier otro lunes
y tú sigues ahí, lejano y gris
como el mes que te envuelve,
viendo pasar los trenes y las vidas
de otros que, como yo,
temen que llegue noviembre
y ya no estés.
No me gusta cuando el día
termina llorando tinta.
Paloma G.
Yo, enamorado, soñador y loco
que me muero de sed y no lo digo
que estoy junto a la fuente y no la toco.
Jose Angel Buesa
Las palabras son barcos
y se pierden así, de boca en boca,
como de niebla en niebla.
Llevan su mercancía por las conversaciones
sin encontrar un puerto,
la noche que les pese igual que un ancla.
Deben acostumbrarse a envejecer
y vivir con paciencia de madera
usada por las olas,
irse descomponiendo, dañarse lentamente,
hasta que a la bodega rutinaria
llegue el mar y las hunda.
Porque la vida entra en las palabras
como el mar en un barco,
cubre de tiempo el nombre de las cosas
y lleva a la raíz de un adjetivo
el cielo de una fecha,
el balcón de una casa,
la luz de una ciudad reflejada en un río.
Por eso, niebla a niebla,
cuando el amor invade las palabras,
golpea sus paredes, marca en ellas
los signos de una historia personal
y deja en el pasado de los vocabularios
sensaciones de frío y de calor,
noches que son la noche,
mares que son el mar,
solitarios paseos con extensión de frase
y trenes detenidos y canciones.
Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,
acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma.
El amor (Luis García Montero)
A mí me enamora oir este poema de su propia voz, AQUÍ.
Y, como siempre que la emiten, aquí estoy yo delante de la tele viendo Los puentes de Madison, la única pelicula "romántica" que no sólo me gusta sino que, directamente, me enamora.
No puedo evitarlo; tenía otros planes pero ha sido ver la programación de esta noche y clavarme en el sofá con cara de boba.
La frase: "Los viejos sueños eran buenos sueños, no se cumplieron pero me alegro de haberlos tenido."
Hace ya siete u ocho años que se fue. Ochenta y cinco millones de libros vendidos en treinta y cinco idiomas.
Inmejorable, insuperable, irrepetible. El humor inteligente, la sátira, la fantasía y el absurdo en una sola pieza. Y para muestra...
-Dale fuego a un hombre y estará caliente un día, pero préndele fuego y estará caliente el resto de su vida. (¡Voto a Bríos!)
-El problema de tener una mente abierta es que la gente insiste en entrar dentro y poner allí sus cosas. (Cavadores )
-A los dioses no les gusta que las personas no trabajen mucho. Las personas que no están ocupadas continuamente pueden empezar a pensar. (Dioses menores )
-Una mentira puede dar la vuelta al mundo antes de que la verdad tenga tiempo a ponerse las botas. (La Verdad)
-Recuerda siempre que la multitud que aplaude tu coronación es la misma que aplaudirá tu decapitación. A la gente le gustan los espectáculos. (Cartas en el Asunto)
-El problema con tener una mente abierta es que la gente insiste en entrar dentro y poner sus cosas dentro de ella. (Camioneros)
-El Q. I. de una muchedumbre es el Q. I. de su miembro más estúpido dividido por el número de sus integrantes.“ (Mascarada)
-Solamente en los sueños somos libres. El resto del tiempo necesitamos el sueldo. (Brujerías)
-Era muy patriótico. Es decir, hablaba de matar a extranjeros. (Regimiento monstruoso)
-¿Qué clase de hombre pondría a un conocido criminal a cargo de una de las delegaciones importantes del gobierno? Aparte, por ejemplo, del votante medio. (Cartas en el asunto)
-Un pie en el cuello es el noventa por ciento de la ley. (Tiempos interesantes)
-No basta con saber coger una espada. Hay que saber cuál es el lado que se clava al enemigo (Lores y Damas)
"El orden establecido puede desvanecerse de la noche a la mañana. Los cambios pueden ser rápidos como el rayo. No se puede confiar en la frase 'Esto aquí no puede pasar'. En determinadas circunstancias, puede pasar cualquier cosa en cualquier lugar"
Margaret Atwood - Introducción a "El cuento de la criada"
No quisiera de ningún modo que estas anécdotas se entiendan como un intento de ridiculizar a alguno de mis alumnos. Nada más lejos. Ellos -niños, adolescentes, adultos, personas mayores- han llenado mi vida los últimos 21 años y sólo puedo sentir amor y agradecimiento pero en todo este tiempo ha habido momentos brillantes. Increíbles. EX-QUI-SI-TOS.
Recordemos que yo ofrezco formación en Nuevas Tecnologías. Bien, pues me encuentro en el supermercado a una de mis alumnas adultas:
-Ay, suerte que te encuentro. Necesito hacerte una consulta y me va a ir muy bien no tener que esperar a la clase del miércoles.
-Bueno, mujer, no te preocupes. Dime qué necesitas. Y para otra ocasión recuerda que tienes el e-mail o el whatsapp si te corre prisa.
-Ya, ese es el problema, que es un poco complicado escribirte, no se entiende muy bien lo que pongo. Lo he intentado en casa y lo he buscado por todas partes, pero...no está. Ni en mi móvil ni en el de mi marido.
-¿El qué?
-El punto. No está.
-Señor, señor, se acerca una fuerte borrasca con nevadas generalizadas y considerable bajada de las temperaturas. ¿Quél hacemos?
-¡Rápido! Suban un 27% las tarifas eléctricas. Ah, y tráigame otro puro, López.
(Sí, sí, parece un chiste...)